AGUAS
APEMSA recuerda qué no debe tirarse por el fregadero para proteger la red de saneamiento
El fregadero de la cocina es uno de los puntos de la vivienda donde más residuos acaban llegando al sistema de saneamiento. Por ello, APEMSA recuerda la importancia de utilizarlo correctamente para evitar atascos, averías y daños en la red de alcantarillado.
La empresa municipal advierte de que el aceite de cocina usado es uno de los principales enemigos de las tuberías. Aunque se vierta en estado líquido, al enfriarse se solidifica y se adhiere a las paredes de las conducciones, favoreciendo la formación de grandes acumulaciones de grasa que pueden provocar importantes obstrucciones. El aceite usado debe depositarse en un recipiente y llevarse a un punto de recogida habilitado para su reciclaje.
Tampoco deben arrojarse por el fregadero restos de comida, posos de café, cáscaras de huevo, harina, arroz o pasta. Muchos de estos residuos se hinchan con el agua o se acumulan en las tuberías, dificultando el paso del agua y favoreciendo los atascos.
Asimismo, productos como pinturas, disolventes, medicamentos o productos químicos de limpieza nunca deben verterse por el desagüe, ya que pueden afectar al funcionamiento de las estaciones depuradoras y tener un impacto negativo sobre el medio ambiente.
APEMSA recomienda utilizar un pequeño colador en el fregadero para retener los restos sólidos y depositarlos posteriormente en el contenedor correspondiente. Son gestos sencillos que ayudan a mantener en buen estado las instalaciones domésticas y la red de saneamiento.
La colaboración ciudadana resulta fundamental para garantizar un sistema de saneamiento más eficiente y sostenible. Un uso responsable del fregadero contribuye a reducir averías, evitar costes innecesarios y proteger el entorno de El Puerto de Santa María.

El fregadero de la cocina es uno de los puntos de la vivienda donde más residuos acaban llegando al sistema de saneamiento. Por ello, APEMSA recuerda la importancia de utilizarlo correctamente para evitar atascos, averías y daños en la red de alcantarillado.
La empresa municipal advierte de que el aceite de cocina usado es uno de los principales enemigos de las tuberías. Aunque se vierta en estado líquido, al enfriarse se solidifica y se adhiere a las paredes de las conducciones, favoreciendo la formación de grandes acumulaciones de grasa que pueden provocar importantes obstrucciones. El aceite usado debe depositarse en un recipiente y llevarse a un punto de recogida habilitado para su reciclaje.
Tampoco deben arrojarse por el fregadero restos de comida, posos de café, cáscaras de huevo, harina, arroz o pasta. Muchos de estos residuos se hinchan con el agua o se acumulan en las tuberías, dificultando el paso del agua y favoreciendo los atascos.
Asimismo, productos como pinturas, disolventes, medicamentos o productos químicos de limpieza nunca deben verterse por el desagüe, ya que pueden afectar al funcionamiento de las estaciones depuradoras y tener un impacto negativo sobre el medio ambiente.
APEMSA recomienda utilizar un pequeño colador en el fregadero para retener los restos sólidos y depositarlos posteriormente en el contenedor correspondiente. Son gestos sencillos que ayudan a mantener en buen estado las instalaciones domésticas y la red de saneamiento.
La colaboración ciudadana resulta fundamental para garantizar un sistema de saneamiento más eficiente y sostenible. Un uso responsable del fregadero contribuye a reducir averías, evitar costes innecesarios y proteger el entorno de El Puerto de Santa María.



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