Día Sábado, 29 de Agosto de 2026
CONFERENCIA
Germán Beardo reivindica el paso de la deuda cero a una etapa de grandes inversiones en El Puerto
El alcalde hizo balance desde Las Redes de sus siete años de gestión y situó la transformación económica municipal como la base para afrontar nuevos proyectos en patrimonio, colegios, instalaciones deportivas, servicios públicos y la recuperación del río
El alcalde de El Puerto de Santa María, Germán Beardo, protagonizó este jueves una conferencia en el Club Las Redes bajo el título ‘De la deuda a la prosperidad: El Puerto avanza con un nuevo modelo de gestión municipal’, en la que trazó un amplio balance de la situación recibida en 2019, las decisiones adoptadas desde entonces y los proyectos con los que pretende completar la transformación de la ciudad.
Presentado por José Antonio Piña, presidente del Club Las Redes, Beardo planteó desde el comienzo de su intervención una idea que acabó vertebrando prácticamente toda la conferencia: el “legado”. El alcalde defendió que su objetivo es dejar una ciudad con mayor calidad de vida, mejores infraestructuras, mejores servicios y una administración económica y organizativamente más sólida.
Buena parte de su exposición estuvo dedicada a recordar el escenario que, según explicó, encontró al llegar a la Alcaldía en 2019. Beardo cifró en unos 150 millones de euros la deuda financiera y comercial del Ayuntamiento frente a un presupuesto municipal que rondaba entonces los 94 millones. A ello sumó un elevado periodo medio de pago, una fuerte presión fiscal, escasa inversión pública y contratos de servicios que calificó como insuficientes o directamente inexistentes.
El alcalde defendió que el primer mandato estuvo marcado por una decisión que resumió gráficamente como “arreglar la casa” antes de iniciar una nueva etapa inversora. Según relató, los resultados positivos de las liquidaciones presupuestarias permitieron destinar recursos a cancelar la deuda financiera hasta alcanzar la denominada deuda cero, con la consiguiente salida de los mecanismos de tutela financiera y una mayor autonomía municipal para decidir el destino de los recursos.
Ese saneamiento constituye, según Beardo, el punto de inflexión que explica la situación actual. El regidor vinculó directamente la deuda cero con la posibilidad de mejorar los contratos de los servicios públicos, incrementar la inversión y reducir impuestos sin dejar de actuar sobre la ciudad.
En ese terreno recordó la reducción del IBI aplicada por el Ayuntamiento y aseguró que el Consistorio realizó un esfuerzo de aproximadamente dos millones de euros en menores ingresos, después de varios ejercicios de congelación fiscal.
También repasó la renovación de los grandes contratos municipales. Beardo explicó que este proceso ha permitido incrementar las inversiones y los servicios de mantenimiento y mejorar las condiciones laborales vinculadas a las concesionarias. Entre los contratos todavía pendientes citó los de autobuses, parques y jardines y edificios municipales, mientras señaló que el nuevo servicio de playas se encontraba próximo a su licitación.
La conferencia fue avanzando desde el balance económico hacia el modelo de ciudad. Uno de los asuntos en los que más incidió fue el urbanismo como motor económico, defendiendo que la administración debe facilitar y no obstaculizar la llegada de inversiones. El alcalde destacó en este sentido la colaboración público-privada en la tramitación de licencias y puso como ejemplo la concesión de licencia para más de cien viviendas en San José del Pino en 83 días.
Beardo vinculó esta estrategia con la implantación de nuevas empresas y con la evolución del mercado laboral. Aseguró que encontró una ciudad con alrededor de 12.000 desempleados y que actualmente la cifra se sitúa por debajo de los 7.000, al tiempo que señaló el renovado interés empresarial por los polígonos industriales portuenses.
Otro de los pilares de su balance fue la recuperación del patrimonio histórico y del centro de la ciudad. El alcalde repasó actuaciones como la primera fase de rehabilitación del Hospitalito, el Museo de Cargadores a Indias, el antiguo Hospital San Juan de Dios, la colaboración en las obras de la Basílica de Nuestra Señora de los Milagros y otras intervenciones patrimoniales, además de reivindicar la aprobación del plan especial del casco histórico como elemento dinamizador de la rehabilitación privada.
En ese recorrido apareció también uno de los proyectos que Beardo considera estratégicos: devolver la ciudad al Guadalete. El alcalde defendió la recuperación del Paseo Fluvial, la adquisición de edificios como el Resbaladero para usos culturales y patrimoniales y la conexión de ambas márgenes mediante las nuevas pasarelas.
Precisamente sobre la margen izquierda realizó uno de los anuncios más destacados de la noche. Beardo aseguró que se está terminando de perfilar la tercera fase de la iniciativa privada prevista en la zona y avanzó que las obras podrían comenzar a lo largo de este año o durante el primer trimestre del próximo, con la intención de prolongar el centro hacia la otra margen del río y generar allí nuevos espacios comerciales y culturales conectados con el Parque Calderón mediante las dos pasarelas.
El alcalde puso igualmente sobre la mesa la dimensión económica de los grandes proyectos actualmente planteados. Durante su exposición habló de una actuación próxima a los 16 millones de euros y aseguró que, sumando los dos aparcamientos proyectados, la inversión se aproximaría a los 26 millones, defendiendo que el Ayuntamiento dispone actualmente de capacidad para afrontar importantes actuaciones con recursos municipales.
La educación ocupó igualmente un lugar destacado. Beardo anunció la intención municipal de dotar de aire acondicionado a los colegios y recordó la ejecución del Plan Integral de Reforma de Centros Educativos, además de la colaboración de la Diputación para que los centros concertados puedan acometer también inversiones.
En materia deportiva avanzó actuaciones que incluyen la construcción del estadio de rugby, un nuevo estadio José del Cuvillo, la renovación de superficies deportivas y un ambicioso proyecto de rehabilitación del Monasterio de la Victoria, que pretende además integrar este monumento con el parque de su entorno.
Beardo reivindicó asimismo la transformación administrativa derivada de la consideración de El Puerto como Municipio de Gran Población, que, según explicó, ha permitido disponer de nuevos instrumentos organizativos y reforzar la dirección de distintas áreas municipales.
La intervención estuvo marcada en todo momento por la comparación entre dos etapas: un primer mandato dedicado fundamentalmente al saneamiento financiero y la reorganización municipal, marcado además por la pandemia, y un segundo periodo que el alcalde considera ya plenamente inversor tras la mayoría obtenida en 2023.
De ahí el título escogido para la conferencia. Para Beardo, el tránsito “de la deuda a la prosperidad” no representa únicamente una mejora contable, sino la posibilidad de transformar esa capacidad financiera en obras, servicios, recuperación patrimonial y proyectos que permanezcan en la ciudad más allá de un mandato.
La idea con la que prácticamente abrió y cerró su intervención fue precisamente esa: dejar un El Puerto mejor que el recibido. Un concepto de legado con el que el alcalde defendió ante los asistentes del Club Las Redes que el saneamiento de las cuentas municipales no era el objetivo final, sino el instrumento para afrontar ahora una etapa de inversiones y transformación de la ciudad.

El alcalde de El Puerto de Santa María, Germán Beardo, protagonizó este jueves una conferencia en el Club Las Redes bajo el título ‘De la deuda a la prosperidad: El Puerto avanza con un nuevo modelo de gestión municipal’, en la que trazó un amplio balance de la situación recibida en 2019, las decisiones adoptadas desde entonces y los proyectos con los que pretende completar la transformación de la ciudad.
Presentado por José Antonio Piña, presidente del Club Las Redes, Beardo planteó desde el comienzo de su intervención una idea que acabó vertebrando prácticamente toda la conferencia: el “legado”. El alcalde defendió que su objetivo es dejar una ciudad con mayor calidad de vida, mejores infraestructuras, mejores servicios y una administración económica y organizativamente más sólida.
Buena parte de su exposición estuvo dedicada a recordar el escenario que, según explicó, encontró al llegar a la Alcaldía en 2019. Beardo cifró en unos 150 millones de euros la deuda financiera y comercial del Ayuntamiento frente a un presupuesto municipal que rondaba entonces los 94 millones. A ello sumó un elevado periodo medio de pago, una fuerte presión fiscal, escasa inversión pública y contratos de servicios que calificó como insuficientes o directamente inexistentes.
El alcalde defendió que el primer mandato estuvo marcado por una decisión que resumió gráficamente como “arreglar la casa” antes de iniciar una nueva etapa inversora. Según relató, los resultados positivos de las liquidaciones presupuestarias permitieron destinar recursos a cancelar la deuda financiera hasta alcanzar la denominada deuda cero, con la consiguiente salida de los mecanismos de tutela financiera y una mayor autonomía municipal para decidir el destino de los recursos.
Ese saneamiento constituye, según Beardo, el punto de inflexión que explica la situación actual. El regidor vinculó directamente la deuda cero con la posibilidad de mejorar los contratos de los servicios públicos, incrementar la inversión y reducir impuestos sin dejar de actuar sobre la ciudad.
En ese terreno recordó la reducción del IBI aplicada por el Ayuntamiento y aseguró que el Consistorio realizó un esfuerzo de aproximadamente dos millones de euros en menores ingresos, después de varios ejercicios de congelación fiscal.
También repasó la renovación de los grandes contratos municipales. Beardo explicó que este proceso ha permitido incrementar las inversiones y los servicios de mantenimiento y mejorar las condiciones laborales vinculadas a las concesionarias. Entre los contratos todavía pendientes citó los de autobuses, parques y jardines y edificios municipales, mientras señaló que el nuevo servicio de playas se encontraba próximo a su licitación.
La conferencia fue avanzando desde el balance económico hacia el modelo de ciudad. Uno de los asuntos en los que más incidió fue el urbanismo como motor económico, defendiendo que la administración debe facilitar y no obstaculizar la llegada de inversiones. El alcalde destacó en este sentido la colaboración público-privada en la tramitación de licencias y puso como ejemplo la concesión de licencia para más de cien viviendas en San José del Pino en 83 días.
Beardo vinculó esta estrategia con la implantación de nuevas empresas y con la evolución del mercado laboral. Aseguró que encontró una ciudad con alrededor de 12.000 desempleados y que actualmente la cifra se sitúa por debajo de los 7.000, al tiempo que señaló el renovado interés empresarial por los polígonos industriales portuenses.
Otro de los pilares de su balance fue la recuperación del patrimonio histórico y del centro de la ciudad. El alcalde repasó actuaciones como la primera fase de rehabilitación del Hospitalito, el Museo de Cargadores a Indias, el antiguo Hospital San Juan de Dios, la colaboración en las obras de la Basílica de Nuestra Señora de los Milagros y otras intervenciones patrimoniales, además de reivindicar la aprobación del plan especial del casco histórico como elemento dinamizador de la rehabilitación privada.
En ese recorrido apareció también uno de los proyectos que Beardo considera estratégicos: devolver la ciudad al Guadalete. El alcalde defendió la recuperación del Paseo Fluvial, la adquisición de edificios como el Resbaladero para usos culturales y patrimoniales y la conexión de ambas márgenes mediante las nuevas pasarelas.
Precisamente sobre la margen izquierda realizó uno de los anuncios más destacados de la noche. Beardo aseguró que se está terminando de perfilar la tercera fase de la iniciativa privada prevista en la zona y avanzó que las obras podrían comenzar a lo largo de este año o durante el primer trimestre del próximo, con la intención de prolongar el centro hacia la otra margen del río y generar allí nuevos espacios comerciales y culturales conectados con el Parque Calderón mediante las dos pasarelas.
El alcalde puso igualmente sobre la mesa la dimensión económica de los grandes proyectos actualmente planteados. Durante su exposición habló de una actuación próxima a los 16 millones de euros y aseguró que, sumando los dos aparcamientos proyectados, la inversión se aproximaría a los 26 millones, defendiendo que el Ayuntamiento dispone actualmente de capacidad para afrontar importantes actuaciones con recursos municipales.
La educación ocupó igualmente un lugar destacado. Beardo anunció la intención municipal de dotar de aire acondicionado a los colegios y recordó la ejecución del Plan Integral de Reforma de Centros Educativos, además de la colaboración de la Diputación para que los centros concertados puedan acometer también inversiones.
En materia deportiva avanzó actuaciones que incluyen la construcción del estadio de rugby, un nuevo estadio José del Cuvillo, la renovación de superficies deportivas y un ambicioso proyecto de rehabilitación del Monasterio de la Victoria, que pretende además integrar este monumento con el parque de su entorno.
Beardo reivindicó asimismo la transformación administrativa derivada de la consideración de El Puerto como Municipio de Gran Población, que, según explicó, ha permitido disponer de nuevos instrumentos organizativos y reforzar la dirección de distintas áreas municipales.
La intervención estuvo marcada en todo momento por la comparación entre dos etapas: un primer mandato dedicado fundamentalmente al saneamiento financiero y la reorganización municipal, marcado además por la pandemia, y un segundo periodo que el alcalde considera ya plenamente inversor tras la mayoría obtenida en 2023.
De ahí el título escogido para la conferencia. Para Beardo, el tránsito “de la deuda a la prosperidad” no representa únicamente una mejora contable, sino la posibilidad de transformar esa capacidad financiera en obras, servicios, recuperación patrimonial y proyectos que permanezcan en la ciudad más allá de un mandato.
La idea con la que prácticamente abrió y cerró su intervención fue precisamente esa: dejar un El Puerto mejor que el recibido. Un concepto de legado con el que el alcalde defendió ante los asistentes del Club Las Redes que el saneamiento de las cuentas municipales no era el objetivo final, sino el instrumento para afrontar ahora una etapa de inversiones y transformación de la ciudad.











Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.61